La tensión en la familia real británica suma un nuevo capítulo. Andrés de Inglaterra, apartado de la vida oficial de la Corona por su vínculo con Jeffrey Epstein, habría decidido enfrentarse a su hermano, el rey Carlos III, al considerar excesivas las medidas tomadas contra él.
Según reportes del Daily Mail, Andrés envió mensajes a sus hijas, las princesas Beatriz y Eugenia, para animarlas a asistir a la boda de su primo Peter Phillips y a “mantener la cabeza bien alta”, pese al ambiente de presión que rodea a la Casa de York.
El conflicto también tendría un componente económico. Tras abandonar Royal Lodge, residencia que ocupó durante años, Andrés estaría reclamando una indemnización para él y su exesposa, Sarah Ferguson. Además, medios británicos señalan que Carlos III buscaría revisar beneficios habitacionales concedidos a sus sobrinas.
La revista Hola apunta que los intentos de Andrés por reunirse personalmente con el monarca no han tenido respuesta.
El Daily Mail, por su parte, también señala que Andrés, a pesar de que perdió su estatus de príncipe, les dijo a sus trabajadores que no olvidaran que seguía siendo hijo, hermano y tío de monarcas y padre de princesas y un hombre emparentado con los tronos de Grecia y Dinamarca por vía paterna, y les obliga a llamarle duque, el único título que aún conserva.



