Andy Burnham asumió este lunes 20 de julio como nuevo primer ministro del Reino Unido, después de recibir del rey Carlos III el encargo formal de formar gobierno durante una audiencia celebrada en el Palacio de Buckingham.
El dirigente laborista tomó posesión del cargo pocas horas después de que Keir Starmer presentara formalmente su dimisión ante el monarca, poniendo fin a un mandato de poco más de dos años.
Burnham, exalcalde del Gran Mánchester, había sido declarado el pasado viernes líder del Partido Laborista tras recibir un amplio respaldo de los diputados de la formación gobernante, sin necesidad de celebrar una elección interna.
Con su llegada a Downing Street, Burnham se convierte en el séptimo primer ministro británico desde que el Reino Unido votó en 2016 a favor de abandonar la Unión Europea.
Promete recuperar la estabilidad
En su primer discurso como jefe del Gobierno, Burnham aseguró que el país necesita recuperar la estabilidad y conseguir que la política funcione de manera más eficiente.
“Gran Bretaña necesita demostrar al mundo que podemos recuperar nuestra estabilidad, y ese es nuestro desafío: hacer que la política funcione, hacer que funcione mejor”, afirmó.
El nuevo mandatario anunció que presentará antes de finalizar el año un plan nacional con una duración de diez años. Sin embargo, adelantó que desde este martes comenzará a implementar medidas dirigidas a aliviar el costo de vida.
Entre sus prioridades mencionó la reforma del sistema educativo, la incorporación de más jóvenes al mercado laboral, el fortalecimiento de la atención de salud mental y la construcción de más viviendas sociales.



