Argentina emitió su primera condena vinculada al caso Odebrecht, más de una década después de que el escándalo Lava Jato revelara una red de sobornos con ramificaciones en varios países de América Latina.
El Tribunal Oral Federal N° 2 sentenció a tres años de prisión al exministro de Planificación Federal Julio De Vido, por negociaciones incompatibles con la función pública en una causa relacionada con la ampliación de gasoductos entre 2006 y 2008.
La condena también alcanzó al exsecretario de Energía Daniel Cameron y al exsubsecretario de Combustibles Cristián Folgar, señalado como partícipe necesario. Además, se les impuso inhabilitación especial perpetua para ejercer cargos públicos.
Según el fiscal Diego Luciani, la investigación detectó un “claro e inadmisible direccionamiento” hacia Odebrecht en una contratación pública que superó los 2.300 millones de dólares.
De Vido, de 76 años, fue una figura clave durante los gobiernos kirchneristas entre 2003 y 2015 y ya acumulaba otras condenas por causas vinculadas a transporte ferroviario y contrataciones estatales.
El caso Odebrecht reveló pagos irregulares en Argentina por al menos 35 millones de dólares, según una confesión de la propia empresa en tribunales de Estados Unidos. La constructora estuvo involucrada en grandes proyectos como el soterramiento del tren Sarmiento, una planta potabilizadora y la ampliación de redes de gasoductos.



