La historia de María Consuelo Córdoba, sobreviviente de un ataque con ácido ocurrido hace 26 años en Bogotá, volvió a conmover a Colombia. Después de hacer pública nuevamente su intención de acceder a la eutanasia y contar las difíciles condiciones económicas en las que vive, recibió una inesperada muestra de solidaridad del empresario colombiano Arturo Calle.
Calle conoció el caso tras una entrevista concedida por Córdoba a Caracol Radio y se comunicó con la emisora para ofrecer apoyo económico con el objetivo de que la mujer pueda tener una vivienda propia. También hizo un llamado a otros colombianos para que se sumen y contribuyan a mejorar sus condiciones de vida.
Calle planteó unir esfuerzos para conseguirle una vivienda y señaló que, ante las limitaciones económicas que enfrenta, también se podría estudiar la posibilidad de brindarle ayuda mensual.
26 años después del ataque
La vida de María Consuelo cambió en el año 2000. Según ha relatado a medios colombianos, llegó a Bogotá procedente de Istmina, Chocó, junto a quien entonces era su pareja.
De acuerdo con su testimonio, después de una discusión relacionada con su decisión de permanecer trabajando en Bogotá, el hombre la atacó arrojándole ácido en el rostro. La sustancia le provocó graves lesiones que dieron inicio a décadas de tratamientos médicos.
Córdoba, de 56 años según varios de los medios que han documentado recientemente su caso, asegura haberse sometido a aproximadamente 87 cirugías y haber permanecido durante más de tres años en la unidad de quemados del Hospital Simón Bolívar.
Actualmente utiliza tubos para facilitar su respiración y una máscara artesanal para proteger su rostro. Además, ha contado que atraviesa serias dificultades económicas y que vive en una habitación alquilada en la localidad de Puente Aranda, en Bogotá.
Volvió a hablar de la eutanasia
En medio de estas circunstancias, Córdoba volvió a expresar públicamente su deseo de acceder a la eutanasia, una posibilidad que ya había contemplado años atrás.
Tras la nueva exposición pública del caso, Capital Salud EPS aclaró que Córdoba cuenta desde hace cuatro años con autorización para acceder al procedimiento. Según la entidad, no existe actualmente una autorización pendiente y la decisión de realizarlo depende de la voluntad de la paciente, en ejercicio de su derecho a morir dignamente.
La EPS indicó además que continuará acompañándola y brindándole la atención médica que requiera.



