“Una noche de terror”. Eso vivió un grupo de familias desplazadas el domingo luego de que una banda armada desplegó una incursión nocturna en la localidad de Kenscoff, una zona montañosa al sureste de Puerto Príncipe.
El ataque dejó al menos 47 muertos y 22 heridos.
La Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití confirmó los hechos y dijo que las cifras podrían aumentar.
De acuerdo con el relato del alcalde, Massillon Jean, “los bandidos irrumpieron en un campamento de desplazados instalado en una iglesia”.
“Ejecutaron a varias personas. Hay muertos y decenas de heridos. Algunas personas fueron secuestradas por los criminales”, agregó la autoridad, quien recalcó que “las búsquedas continúan” y que “algunas personas siguen desaparecidas”.
De acuerdo a testigos citados por France 24, la redada fue contenida por agentes policiales, generándose enfrentamientos.
El gobierno de Haití condenó los hechos y comprometió reforzar la seguridad en la zona.
“Kenscoff no será abandonado”, afirmó la oficina del primer ministro en redes sociales.
Haití se enfrenta a una prolongada crisis política, económica y de seguridad, que se ha agudizado en los últimos años.




