La comunidad musulmana de San Diego, California, amaneció golpeada por el dolor y la incertidumbre luego de un ataque armado registrado la mañana del lunes en las afueras del Islamic Center of San Diego, considerado el mayor centro islámico del condado.
De acuerdo con los primeros reportes de las autoridades, dos adolescentes abrieron fuego contra varias personas en la entrada del recinto, ubicado en el barrio de Clairemont. El ataque dejó tres hombres muertos, entre ellos un guardia de seguridad del centro, mientras que los dos sospechosos también fallecieron tras el hecho. La Policía de San Diego informó que el caso se investiga como un posible crimen de odio, aunque el móvil aún no ha sido confirmado oficialmente.
Uno de los fallecidos fue identificado por allegados como Amin Abdullah, quien llevaba más de una década trabajando en la institución. Miembros de la comunidad lo describieron como un hombre valiente, cuya intervención habría ayudado a evitar un daño mayor en el acceso principal del centro. El jefe de la Policía de San Diego, Scott Wahl, calificó la actuación del guardia como heroica, según reportes locales y nacionales.
El Islamic Center of San Diego también alberga una escuela, que se encontraba en funcionamiento al momento del ataque. Imágenes difundidas por medios estadounidenses mostraron a niños siendo evacuados bajo custodia policial, tomados de la mano, mientras el estacionamiento permanecía rodeado de patrullas. Las autoridades indicaron que los estudiantes y el personal escolar resultaron ilesos.
Un cuarto hombre, trabajador de jardinería en la zona, también fue atacado durante la huida de los sospechosos, aunque no resultó herido. Tras la tragedia, el centro islámico anunció su cierre hasta nuevo aviso.



