Una nueva oleada de ataques rusos con misiles y drones dejó al menos 17 muertos y 24 heridos en Kiev y en zonas aledañas durante la noche del martes y la madrugada de este miércoles. Las explosiones se sintieron poco después de la medianoche, cuando la fuerza aérea ucraniana advirtió sobre la llegada de misiles balísticos.
Las autoridades de Kiev informaron que varios impactos alcanzaron edificios residenciales y almacenes, lo que provocó incendios en cuatro distritos de la capital. En la ciudad murió una mujer y otras 24 personas resultaron heridas, mientras que en la región murieron 14 personas y más de 20 quedaron lesionadas.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, confirmó luego el balance de 17 fallecidos y sostuvo que interceptores antibalísticos habrían podido salvar vidas. También explicó que el ataque formó parte de una ofensiva más amplia, con decenas de misiles y más de 100 drones lanzados contra la zona de Kiev.
La nueva agresión se suma a otros bombardeos recientes sobre la capital ucraniana, en medio de las reiteradas peticiones de Kiev a sus aliados para recibir más sistemas de defensa aérea Patriot. Las autoridades ucranianas advierten que Rusia ha intensificado el uso de misiles balísticos pese a que la invasión a gran escala ya supera los cuatro años.



