Tres días después del choque de una avioneta contra la torre más alta de Pekín, el caso sigue envuelto en silencio oficial mientras el Gobierno ordenó la paralización indefinida del tráfico aéreo privado en todo el país. El siniestro, ocurrido la noche del viernes en el distrito financiero de Guomao, dejó un muerto y 13 heridos y encendió advertencias sobre la seguridad en la capital, a apenas unos kilómetros del complejo donde vive el presidente Xi Jinping.
Las autoridades emitieron un comunicado escueto casi 24 horas después del accidente: no identificaron al piloto, no detallaron la trayectoria del vuelo y evitaron nombrar el rascacielos. Al mismo tiempo, las imágenes y comentarios difundidos en redes sociales fueron borrados por los censores, lo que ha aumentado la inquietud y la circulación de versiones alternativas fuera del control estatal.
WATCH: Debris falls after small plane crashes into the CITIC Tower in Beijing pic.twitter.com/yJS8zm2TYR
— BNO News Live (@BNODesk) June 26, 2026
Fuentes abiertas vinculan la aeronave, matrícula B-12PP, con la escuela de vuelo Eastern Pioneer del aeródromo de Shifosi, que suspendió operaciones tras el choque. Un reportaje del Financial Times apunta que la policía encontró en la noche del siniestro un automóvil registrado a nombre de una ejecutiva de CITIC, el conglomerado propietario del edificio afectado; ese dato no ha sido confirmado por las autoridades locales.
Expertos internacionales se preguntan cómo un avión civil pudo esquivar la vigilancia del espacio aéreo en torno a las áreas más protegidas de Pekín. Victor Shih, de la Universidad de California en San Diego, calificó el evento de de “potencial importancia política”, y Ben Lewis, analista en temas militares, recordó que las defensas locales están pensadas para amenazas bélicas y no para naves civiles lentas, además de que abatir una avioneta sobre zonas densamente pobladas sería arriesgado por la caída de escombros.
Como medida inmediata, la Administración de Aviación Civil de China ordenó un “control de espacio aéreo a escala nacional” no publicado oficialmente. Pilotos, escuelas de vuelo, clubes de paracaidismo y operadores de planeadores en varias provincias confirmaron que sus aeronaves quedaron en tierra sin fecha de reanudación. Flightradar24 registró una caída casi total del tráfico no comercial en el norte del país el sábado, y en distritos como Yanqing las academias de drones limitaron su actividad a clases teóricas bajo techo.
El bloqueo afecta además a un sector estratégico para la economía china: la llamada “economía de baja altitud” —drones, aerotaxis y logística urbana— forma parte del XV Plan Quinquenal con ambiciosas metas de mercado para 2035. Analistas como Bill Bishop advierten que el accidente acelerará regulaciones más estrictas, evidenciando el choque entre la apuesta por la innovación aérea civil y la prioridad del régimen por el control y la seguridad.


