Tres días después de que el outsider de derechas Abelardo de la Espriella ganara el preconteo electoral en Colombia, su contrincante, el senador de izquierdas Iván Cepeda, reconoció la derrota.
En una alocución este miércoles, Cepeda dijo haber “decidido aceptar el resultado” y que “Abelardo de la Espriella es el nuevo presidente de la República”.
“Lo hago como un acto de responsabilidad democrática. Lo hago para contribuir a la convivencia, a la paz y al diálogo entre colombianos. Lo hago porque creemos profundamente en la democracia y estamos convencidos de que las diferencias políticas deben resolverse mediante la participación ciudadana, el respeto a las instituciones y la deliberación pública”, expresó el izquierdista.
Menos de un 1% separó a De la Espriella de Cepeda en la segunda vuelta electoral del pasado domingo 21 de junio. El ganador consiguió un 49,6% de los votos. El aspirante obtuvo 48,7%.
Tras el preconteo, Cepeda dijo que esperaría al escrutinio final antes de pronunciarse sobre los resultados e impugnó más de 50 mil mesas de votación.
“El escrutinio se encuentra prácticamente concluido”, dijo este miércoles, atribuyendo su reconocimiento a “un acto de responsabilidad democrática”.
“Sin embargo, aceptar el resultado electoral no significa renunciar a la verdad ni guardar silencio frente a hechos que consideramos graves y que marcaron esta campaña presidencial”, señaló.
El senador criticó la “abierta injerencia extranjera” a favor de su rival político.
“Denunciamos la abierta e indebida injerencia extranjera en los asuntos internos de Colombia, particularmente las intervenciones realizadas desde el gobierno de Estados Unidos y, en particular, las intervenciones del presidente Donald Trump a favor de la candidatura de Abelardo de la Espriella”, dijo el senador.
Según informó la Registraduría Nacional, el preconteo tuvo una coincidencia de 99,997% con los escrutinios definitivos, por lo que el resultado de la votación se mantuvo casi en su totalidad al del domingo pasado.
Las elecciones del domingo dividieron a los colombianos ante dos opciones antagónicas.



