Un dispositivo con apariencia de cubito de hielo podría convertirse en una nueva herramienta para prevenir casos de sumisión química en fiestas, discotecas y otros espacios de ocio.
Santiago Marquina, integrante de la empresa tecnológica NarXcup, presentó el invento durante una intervención en directo en el programa español Vamos a ver. El joven explicó que el cubo está equipado con membranas especiales capaces de reaccionar ante determinadas sustancias peligrosas presentes en una bebida.
Cuando estas membranas detectan una posible sustancia tóxica, se rompen y permiten que el líquido entre en el interior del dispositivo. Allí se encuentra un polímero que, en cuestión de segundos, cambia de color y gelifica la bebida, impidiendo que la persona continúe consumiéndola.
El equipo también desarrolló un vaso con doble fondo que utiliza un mecanismo similar: el polímero y la membrana reaccionan al entrar en contacto con la sustancia detectada.
La primera prueba piloto del cubito se realizará durante las fiestas del Carmen de Pozuelo de Alarcón, en España, donde se evaluará su capacidad para identificar la escopolamina, conocida popularmente como burundanga.
Marquina señaló que continúan trabajando para ampliar la cantidad de sustancias que el dispositivo puede reconocer. NarXcup se presenta como una plataforma científico-tecnológica española creada para prevenir y aportar herramientas frente a la sumisión química.
Según la información divulgada durante el programa, el producto comenzará a comercializarse en septiembre. Se venderá en cajas de tres unidades por un precio aproximado de cinco euros y podrá reutilizarse mientras no haya entrado en contacto con alguna sustancia tóxica.



