El nombre de David Murcia Guzmán vuelve a generar ruido en los pasillos judiciales. El creador de la polémica pirámide DMG solicitó formalmente su libertad ante el Juzgado 8 de Ejecución de Penas de Bogotá, en un movimiento que revive uno de los casos de captación ilegal más sonados de América Latina.
La petición fue radicada el pasado 21 de abril, en la que su defensa argumenta que Murcia ya cumplió parte de su condena en Estados Unidos y que ese tiempo debe ser reconocido dentro de la sentencia de 22 años que le impuso la justicia colombiana por lavado de activos y captación masiva ilegal.
Murcia Guzmán fue el rostro detrás de DMG Grupo Holding S. A., una estructura que, a inicios de los años 2000, sedujo a miles de personas con promesas de ganancias rápidas. La operación creció como espuma y llegó a mover cifras astronómicas: entre 2007 y 2008, logró recaudar cerca de 2 billones de dólares, según las investigaciones de la Fiscalía General de la Nación.
El esquema no solo impactó a Colombia. También se expandió a otros países, incluido Panamá, donde dejó una estela de inversionistas afectados que apostaron sus ahorros a un modelo que terminó colapsando.
Tras el estallido del escándalo, Murcia fue extraditado a Estados Unidos, donde enfrentó procesos judiciales en Nueva York. Luego regresó en 2019 a Colombia para continuar cumpliendo su condena, pasando por cárceles como La Tramacúa, en Valledupar, y actualmente recluido en La Picota, en Bogotá.
Ahora, desde prisión, su equipo jurídico insiste en que ya habría cumplido con el tiempo requerido, sumando lo pagado en territorio estadounidense y solicitando la extinción de la pena. Sin embargo, la última palabra la tendrá el juzgado, que deberá analizar si procede o no su liberación.



