Abelardo de la Espriella llega a la recta final de la segunda vuelta presidencial en Colombia como favorito, según las últimas mediciones de intención de voto publicadas antes de la veda electoral.
El abogado, que se lanzó como candidato independiente y se ha convertido en una de las figuras más críticas del gobierno de Gustavo Petro, aparece por encima del senador de izquierda Iván Cepeda, quien representa la continuidad política del actual oficialismo.
De acuerdo con sondeos divulgados por medios colombianos, De la Espriella ronda el 52% de intención de voto, mientras Cepeda se ubica entre el 44% y el 45%. La segunda vuelta está prevista para el próximo domingo 21 de junio, en una elección que definirá el rumbo político de Colombia para los próximos cuatro años.
La ventaja del candidato opositor contrasta con los pronósticos de meses anteriores, que anticipaban una contienda mucho más cerrada. En la primera vuelta, De la Espriella ya había dado un golpe político al imponerse sobre Cepeda y pasar al balotaje con una base electoral fortalecida.
Uno de los factores que podría explicar su crecimiento es el traslado de votos de sectores de derecha y de electores que respaldaron a Paloma Valencia, senadora del Centro Democrático, quien obtuvo más de un millón de votos en la primera vuelta. Buena parte de ese electorado se inclinaría ahora por De la Espriella, quien ha expresado admiración por el expresidente Álvaro Uribe y mantiene un discurso frontal contra el petrismo.
Su campaña también ha destacado por el uso de mensajes directos, piezas audiovisuales llamativas, canciones y una estrategia de comunicación pensada para conectar con votantes de a pie. Ese estilo le ha permitido proyectarse como un candidato de ruptura frente a la política tradicional, aunque sus críticos lo señalan por su lenguaje fuerte y sus propuestas de mano dura.
Cepeda, en cambio, ha intentado ajustar su campaña en los últimos días, con mensajes dirigidos a sectores de centro y una narrativa enfocada en la defensa de los programas sociales, la paz y la continuidad de algunas políticas del gobierno Petro. Sin embargo, su estrategia no ha logrado revertir la tendencia que muestran las encuestas más recientes.
La campaña también ha estado marcada por denuncias y acciones judiciales. Cepeda ha señalado a De la Espriella por presuntos vínculos con hechos relacionados con el antiguo proceso de paz con las Autodefensas Unidas de Colombia, señalamientos que el candidato opositor rechaza tajantemente.
De la Espriella, por su parte, ha acusado al petrismo de usar denuncias judiciales como herramienta política y ha prometido investigar presuntos casos de corrupción del actual gobierno si llega a la Casa de Nariño.



