La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, llegó este domingo a los Países Bajos para participar en las audiencias de la Corte Internacional de Justicia sobre la disputa territorial entre Venezuela y Guyana por la región del Esequibo, pese a las sanciones de viaje que mantiene en su contra la Unión Europea.
El máximo tribunal de Naciones Unidas ha dedicado toda la semana al análisis del caso y este lunes celebrará su última sesión antes de emitir un fallo sobre la validez del laudo arbitral de 1899, que fijó la actual frontera entre ambos países. Venezuela sostiene que dicho acuerdo fue aceptado bajo circunstancias irregulares y considera que el conflicto sigue vigente bajo el Acuerdo de Ginebra de 1966, firmado entre Caracas, el Reino Unido y la entonces Guayana Británica.
El territorio del Esequibo, administrado por Guyana desde hace más de un siglo y rico en petróleo y otros recursos naturales, es reclamado históricamente por Venezuela como parte de su soberanía. La controversia se intensificó en los últimos años tras nuevas medidas impulsadas por Caracas para reforzar su reclamación territorial.
Aunque las sanciones europeas prohíben a Rodríguez ingresar al territorio comunitario, las normas de la UE contemplan excepciones temporales para asistir a organismos internacionales como la CIJ. Según reportes de prensa, la autorización habría coincidido con la reunión de ministros de Exteriores europeos celebrada este lunes en Bruselas, donde España volvería a insistir en revisar las sanciones impuestas contra la dirigente venezolana.



