La muerte de Noelia Castillo Ramos, ocurrida el pasado jueves tras someterse a la eutanasia, sigue generando controversia en España. Aunque el procedimiento ya se ejecutó, el caso podría extenderse en los tribunales luego de que la fundación española Abogados Cristianos presentara una denuncia contra la médica responsable.
La acción legal, interpuesta en un juzgado de guardia de Barcelona, apunta a un presunto delito de prevaricación. Según la organización, que representa al padre de la joven, la doctora habría actuado en medio de un conflicto de intereses que comprometería la validez del proceso.
De acuerdo con la denuncia, la profesional no solo coordinó la eutanasia, sino que también redactó a mano la solicitud de la paciente, incluyendo como primer punto su deseo de ser donante de órganos. La fundación sostiene que este detalle no fue consignado directamente por Noelia, sino por la propia médica, quien además ejercía como coordinadora de trasplantes en el centro sanitario.
Para los denunciantes, esta doble función constituye un “conflicto estructural e insalvable”, ya que la misma persona encargada de evaluar la procedencia de la muerte asistida tendría un interés institucional en la obtención de órganos. También señalan que la especialista en Medicina Intensiva no era la médica habitual de la paciente ni tenía relación clínica previa, lo que levanta dudas sobre su participación en un procedimiento de alta sensibilidad.
La organización añade que la normativa exige una separación estricta entre eutanasia y donación de órganos, algo que, según alegan, no se habría respetado. Incluso destacan que la joven revocó la donación en el último momento, lo que —a su juicio— evidencia posibles irregularidades desde el inicio.
Otro punto clave es que, según la denuncia, tanto el equipo médico evaluador como la Comisión de Garantía habrían basado su decisión únicamente en el informe elaborado por la doctora, sin una valoración directa de la paciente. Esto, aseguran, convierte a la profesional en una figura determinante dentro del proceso.
Finalmente, Abogados Cristianos subraya que Noelia llegó a retrasar la eutanasia por una hora para compartir más tiempo con su familia, un hecho que interpretan como indicio de dudas o fluctuaciones en su voluntad. El caso ahora queda en manos de la justicia, que deberá determinar si hubo irregularidades en uno de los procedimientos más delicados del sistema sanitario.



