Estados Unidos elevó la presión sobre Irán al exigir la entrega de su uranio altamente enriquecido, la reducción de su programa nuclear a una sola instalación activa y la renuncia a compensaciones por daños de guerra como condiciones para avanzar en unas posibles negociaciones de paz, según reveló este domingo la agencia iraní Fars.
El medio, vinculado a la Guardia Revolucionaria iraní, informó que Washington respondió a la última propuesta de Teherán con cinco exigencias principales, entre ellas la entrega de 440 kilos de uranio enriquecido al 60 %, mientras la República Islámica solo podría mantener operativa una instalación nuclear.
De acuerdo con el reporte, Estados Unidos también rechazó desbloquear parte de los activos iraníes congelados en el extranjero y descartó cualquier tipo de indemnización por daños derivados del conflicto, demandas que habían sido planteadas previamente por Teherán.
En medio del estancamiento diplomático, Irán entregó un nuevo paquete de propuestas al ministro del Interior de Pakistán, Mohsin Naqvi, durante su visita oficial a Teherán, en un intento de Islamabad por reactivar el diálogo entre ambas naciones.
El medio Iran Nuances aseguró que la nueva propuesta iraní combina el plan de 14 puntos presentado la semana pasada por Teherán con algunas de las recientes condiciones expuestas por Washington.
Durante la visita, Naqvi sostuvo reuniones con el presidente iraní, Masud Pezeshkian, y con el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, quien además participó como jefe negociador en los contactos directos celebrados entre Irán y Estados Unidos el pasado 11 y 12 de abril en Islamabad.
Mientras tanto, el presidente estadounidense, Donald Trump, volvió a lanzar fuertes advertencias contra Irán ante el lento avance de las conversaciones. “Para Irán, el tiempo apremia, y más les vale moverse rápido, o no quedará nada de ellos”, escribió Trump en su plataforma Truth Social, donde además insistió en que “el tiempo es esencial”.
La tensión regional también se mantiene elevada tras el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por la que antes del conflicto transitaba aproximadamente el 20 % del petróleo mundial.
Según Fars, Washington condiciona además el cese total de las hostilidades al avance de las negociaciones nucleares, aunque la agencia advirtió que incluso si Teherán aceptara las condiciones estadounidenses, seguiría existiendo el riesgo de nuevas acciones militares por parte de Estados Unidos e Israel.
Irán había condicionado anteriormente cualquier negociación sobre su programa nuclear al fin de la guerra en todos los frentes, el levantamiento de sanciones económicas, la liberación de fondos bloqueados y el reconocimiento de su soberanía sobre el estrecho de Ormuz.


