El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó este miércoles cargos formales contra Raúl Castro en el tribunal del distrito sur de Florida, en Miami, por asesinato y conspiración para matar en el derribo de dos avionetas de la organización anticastrista Hermanos al Rescate, ocurrido el 24 de febrero de 1996 en aguas internacionales.
La acusación también alcanza a otros cinco militares cubanos presuntamente implicados: Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas, Luis Raúl González-Pardo Rodríguez y Lorenzo Alberto Pérez-Pérez. “No importa si pasan cinco meses, cinco años o cinco décadas, perseguiremos a cualquiera que busque perjudicar a nuestros ciudadanos”, declaró Chris Raia, director adjunto del FBI, junto al fiscal general en funciones, Todd Blanche.
El derribo de las aeronaves, en el que murieron cuatro ciudadanos estadounidenses, ocurrió mientras los tripulantes realizaban misiones humanitarias para rescatar personas que escapaban de la opresión en Cuba. Las investigaciones independientes de la ONU y de la CIDH confirmaron que el ataque se produjo fuera del espacio aéreo cubano, desmintiendo la versión de Cuba de un acto de autodefensa.
El anuncio de los cargos se realizó en la Torre de la Libertad de Miami, símbolo histórico del exilio cubano, con imágenes de las víctimas Armando Alejandre, Carlos Costa, Mario de la Peña y Pablo Morales. Tras la imputación, el presidente Trump reafirmó que EE. UU. “no tolerará un Estado díscolo” a 150 kilómetros de su territorio.
Según Jason Reding Quiñones, fiscal del distrito sur de Florida, la imputación representa “un paso hacia la rendición de cuentas”, siendo la primera vez en casi 70 años que un alto dirigente cubano enfrenta cargos en Estados Unidos por actos de violencia que costaron vidas estadounidenses.



