En medio de la creciente tensión en Oriente Medio y las dudas sobre su estado de salud, el nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, emitió este jueves su primer mensaje público desde que asumió el poder tras la muerte de su padre, el ayatolá Ali Jamenei. En una declaración escrita difundida por la televisión estatal, Jamenei dejó claro que su país no dará marcha atrás en la guerra contra Estados Unidos e Israel.
Jamenei aseguró que Irán “nunca va a retroceder” y prometió que su país “vengará la sangre de nuestros mártires”, en referencia a los más de mil 300 iraníes muertos durante la ofensiva militar, entre ellos su propio padre. En el mensaje también expresó condolencias a las familias de las víctimas y calificó a los fallecidos como “mártires”, un término religioso que en la tradición islámica simboliza el sacrificio por una causa superior.
El líder iraní mencionó especialmente a los niños que murieron en un ataque contra una escuela infantil en el sur del país, atribuido a Estados Unidos, que dejó más de 160 víctimas mortales. “Vengaremos la sangre de nuestros mártires, no solo por la muerte de nuestro líder, sino por cada persona que ha muerto por esta guerra”, afirmó.
En su declaración también respaldó la paralización del Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo. Jamenei defendió que el cierre de este paso en el Golfo Pérsico debe continuar como herramienta de presión contra los “enemigos de Irán”. En las últimas horas, la Guardia Revolucionaria atacó seis embarcaciones en la zona, entre ellas dos petroleros, lo que provocó un impacto inmediato en los precios internacionales del petróleo.
El nuevo líder iraní también lanzó una advertencia a los gobiernos de países vecinos. Les pidió presionar para el cierre de las bases militares estadounidenses en la región o enfrentar posibles ataques de represalia. Aun así, insistió en la necesidad de mantener relaciones con los países cercanos y advirtió que los “enemigos” buscan dividir a la región.



