Del altar a las luces de neón. Así es la vida de Guilherme Peixoto, un sacerdote portugués que ha roto todos los esquemas al mezclar homilías con beats electrónicos. Conocido como el “Padre DJ”, este cura no solo predica en su iglesia, también hace vibrar a miles desde la cabina de mezclas en escenarios tan icónicos como Hï Ibiza.
Ordenado en 1999 en la arquidiócesis de Braga, Guilherme no dejó que el llamado de la fe lo alejara de su otra gran pasión: la música. Estudió como DJ en Oporto y, desde entonces, ha logrado combinar lo espiritual con lo rítmico en un estilo que ha llamado la atención del mundo entero.
Su momento más viral llegó en la Jornada Mundial de la Juventud en Lisboa 2023, cuando logró prender la fiesta a más de 1.5 millones de jóvenes con un set que mezclaba techno y frases del papa Francisco. Fue tan impactante, que hasta el mismo pontífice lo felicitó. Desde entonces, su fama no ha parado de crecer.
Pero Guilherme no solo es párroco. También es capellán militar, influencer, productor musical y estrella en redes sociales. Con sotana, audífonos y una sonrisa contagiosa, predica con ritmo lo que muchos ya llaman “evangelización moderna”.
A pesar de las críticas de algunos sectores conservadores, el padre DJ tiene claro su propósito: llegar a los jóvenes que ya no pisan una iglesia, pero sí asisten a festivales. “La Iglesia tiene cautela con lo nuevo… y también la ha tenido conmigo”, ha confesado, sin perder la fe ni el ritmo.
Hoy prepara su primer disco y una gira por Europa. Mientras unos se persignan, otros aplauden. Pero todos coinciden en algo: el padre Guilherme es una bendita locura que está revolucionando la forma de vivir la fe.



