Con un despliegue pocas veces visto, hasta 500 miembros de las seis ramas de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos se apostaron en la Casa Blanca para recibir con honores de alto nivel a los reyes británicos, Carlos III y Camila, en el inicio de una visita de Estado cargada de simbolismo y tensiones diplomáticas.
La cifra de militares supera con creces los protocolos habituales, en una clara señal del presidente Donald Trump, decidido a impresionar a sus invitados y reafirmar el poderío estadounidense frente a la histórica monarquía británica. El acto se desarrolla además bajo un contexto delicado: relaciones frías entre Washington y Londres y el reciente intento de atentado contra el mandatario, que ha elevado al máximo las medidas de seguridad.
Ni siquiera la lluvia matutina frenó a decenas de curiosos que se congregaron en el jardín sur de la Casa Blanca para presenciar la llegada de la pareja real. La ceremonia estuvo marcada por la pompa militar: gaitas, tambores, una salva de 21 cañones y el tradicional pase de revista a las tropas.
En el evento estuvieron presentes figuras clave del Gobierno estadounidense, como el vicepresidente JD Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, junto a representantes británicos y miembros de la comunidad educativa, lo que dio un tono institucional y cercano al encuentro.
Durante su discurso, Trump sorprendió con un tono conciliador y elogioso hacia la monarquía, calificando a Carlos III como un “hombre muy elegante” y recordando con afecto a la reina Isabel II. Incluso lanzó una broma personal al mencionar que su madre admiraba al entonces príncipe Carlos.
Rey Carlos III de Gran Bretaña (izq.) habla con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump (der.), en la Casa Blanca en Washington, DC, EE. UU. EFE/ALLISON ROBBERT
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WASHINGTON (United States), 27/04/2026.- Britain's King Charles III (L) speaks with US President Donald Trump (R) at the White House in Washington, DC, USA, 27 April 2026. King Charles III and Queen Camilla are on a four-day state visit to the US that also includes engagements in New York and Virginia. (Reino Unido, Estados Unidos, Nueva York) EFE/EPA/ALLISON ROBBERT/ POOL
El mandatario también aprovechó para reforzar la histórica alianza entre ambas naciones, evocando el legado de Winston Churchill y Franklin Roosevelt tras la Segunda Guerra Mundial, en un discurso que contrastó con sus recientes críticas hacia el Reino Unido.
Más allá de los gestos, la visita tiene un trasfondo estratégico. Trump y Carlos III, dos figuras con visiones opuestas del mundo, se reúnen para redefinir una relación bilateral marcada por diferencias políticas y desafíos globales.
El rey británico, defensor del multilateralismo y el cambio climático, frente a un presidente estadounidense de corte nacionalista, protagonizan un encuentro que combina diplomacia, protocolo y una evidente química personal.


