Ceuta vivió este jueves una jornada crítica después de que miles de migrantes cruzaran desde Marruecos hacia territorio español, provocando el desbordamiento de los organismos de seguridad y de los servicios de atención humanitaria.
El sindicato policial Jupol estimó inicialmente que unas 20 mil personas lograron ingresar a la ciudad autónoma durante el día, aunque la cifra todavía debía ser confirmada oficialmente. De comprobarse, el número duplicaría las llegadas registradas durante la crisis migratoria de 2021.
Decenas de personas han fallecido al intentar llegar al enclave español de Ceuta. / Getty ImagesLos migrantes accedieron caminando por el espigón fronterizo del Tarajal o lanzándose al mar para alcanzar las costas ceutíes. La magnitud de los cruces superó la capacidad de los agentes de la Guardia Civil desplegados en la frontera.
La emergencia también dejó un saldo mortal. La Guardia Civil y Salvamento Marítimo recuperaron del agua los cuerpos de al menos 15 personas que presuntamente fallecieron cuando intentaban completar la travesía a nado.
Ejército reforzará la frontera
Ante la presión migratoria, el Gobierno español ordenó desplegar unidades del Ejército para colaborar con la Guardia Civil en el control de la frontera. La decisión se adoptó después de que todos los partidos representados en la Junta de Portavoces de la Asamblea de Ceuta solicitaran mayores recursos.
Las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y la Guardia Civil fueron movilizadas para reforzar la vigilancia, atender la emergencia y recuperar el control de los puntos fronterizos más afectados.
Ceuta y Melilla, dos ciudades que pertenecen a España desde hace más de 500 años, son reivindicadas como propias por Marruecos. / Getty ImagesHoras después de comenzar las entradas, una columna de personas de más de cinco kilómetros se concentró en Castillejos, localidad marroquí situada cerca de Ceuta, con la intención de llegar hasta la frontera.
España también alcanzó un acuerdo con Marruecos para gestionar el retorno de las personas que ingresaron irregularmente. Las autoridades de Rabat aseguraron que reforzarían los controles para impedir nuevos desplazamientos hacia la zona fronteriza.



