La situación judicial del exmandatario venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se complica en Estados Unidos. Este jueves 8 de octubre, la Fiscalía federal de Nueva York presentó una nueva acusación por conspiración para cometer torturas, que se suma al proceso que ambos enfrentan por delitos relacionados con el narcotráfico y, en el caso de Maduro, narcoterrorismo.
La nueva imputación sostiene que Maduro, Flores y otros altos funcionarios venezolanos participaron en una estructura de represión utilizada para perseguir a opositores políticos y garantizar su permanencia en el poder. La información fue confirmada por Reuters y Associated Press, que tuvieron acceso a los detalles de la acusación.
Fiscalía denuncia años de represión
Según el documento judicial, entre 1999 y 2025 se desarrolló en Venezuela un sistema de persecución en el que miles de ciudadanos habrían sufrido amenazas, detenciones arbitrarias, agresiones, torturas e incluso asesinatos a manos de personas que actuaban bajo la supuesta autoridad del Estado.
Los fiscales atribuyen a Maduro un papel directo en algunos de estos hechos. Entre los episodios mencionados figura el presunto sometimiento a torturas de un militar venezolano en 2013, luego de ser señalado por participar en una conspiración contra el Gobierno.
También se incluye el caso de un ciudadano estadounidense que, en 2022, habría sufrido descargas eléctricas y golpes después de ser acusado de participar en un supuesto plan para asesinar a Maduro.
Detenidos desde enero en Nueva York
Maduro y Flores permanecen recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn desde el pasado 3 de enero, cuando fueron capturados durante una operación militar estadounidense ejecutada en Caracas y trasladados posteriormente a Nueva York.
Ambos se han declarado inocentes de los cargos que enfrentaban anteriormente. Su defensa también ha solicitado que se les reconozca inmunidad por su condición de antiguos gobernantes, argumento rechazado por la Fiscalía estadounidense.


