El rey Felipe VI de España aprovechó este domingo el altavoz internacional del Mobile World Congress (MWC) de Barcelona para reclamar “máxima moderación” y la “búsqueda de una salida diplomática” ante la grave escalada de tensión en Oriente Próximo, tras los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán y la posterior respuesta del régimen de los ayatolás.
Ante un auditorio internacional reunido en el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), el jefe del Estado fijó la posición de España apenas un día y medio después de que Estados Unidos iniciara la operación “Furia Épica”, en la que murió el ayatolá Jamenei, en un episodio que ha intensificado el conflicto en la región.
Durante el tramo final de su intervención, el monarca español recordó que, en ese mismo foro, tras el estallido de la guerra en Ucrania, ya subrayó “la naturaleza indispensable de los principios que unen a la comunidad internacional: principios como la paz, el diálogo y la cooperación”.
“Cuatro años después del inicio de la agresión de Putin, aún no se vislumbra un camino claro hacia la paz. Debemos mantenernos firmes en la defensa de la dimensión ética de la humanidad, sus valores y principios, que son universales”, afirmó.
Felipe VI advirtió de que “mientras hablamos, Oriente Medio se desliza de nuevo hacia una coyuntura crítica, con un claro riesgo de escalada regional y consecuencias impredecibles”, en referencia a una jornada marcada por ataques cruzados, lanzamiento de misiles en Chipre, víctimas mortales en Jerusalén y enfrentamientos en el estrecho de Ormuz.
“Exigimos la máxima moderación en el uso de la fuerza, el respeto por la vida de los civiles y la búsqueda de una salida diplomática a esta lógica actual de confrontación”, reclamó el Rey. “Exigimos hacerlo para evitar una situación caótica y una represión abierta, y para restablecer el diálogo en una búsqueda honesta de la paz”, concluyó.



