El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, presentó este martes un nuevo giro en su estrategia tecnológica: trasladar gran parte de la gestión del sistema público de salud a una plataforma de inteligencia artificial desarrollada por Google. El anuncio, realizado en cadena nacional y amplificado en redes sociales, introduce la aplicación móvil “Dr. SV”, con la que el Gobierno promete transformar la atención médica en el país.
Según explicó el mandatario, la herramienta permitirá a los salvadoreños crear un expediente clínico único, registrar síntomas y recibir orientación inicial. A partir de allí, el sistema podrá asignar exámenes de laboratorio, programar consultas —virtuales o presenciales— y dar seguimiento continuo a pacientes, especialmente a quienes padecen enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión o colesterol alto.
Durante la presentación en Casa Presidencial, Bukele sostuvo una reunión con representantes de Google Cloud y expertos en medicina e inteligencia artificial. Allí se detalló que el proyecto ya entró en su segunda fase, enfocada en el monitoreo y análisis de enfermedades crónicas mediante IA. El propio presidente adelantó que el alcance podría ampliarse en el futuro. “En algún momento estaremos tratando cáncer, haciendo cirugías”, afirmó.
El jefe de Estado defendió la iniciativa como un paso para posicionar a El Salvador a nivel global en materia de salud, tal como —según dijo— ya ocurrió con la seguridad. “Estamos creando el mejor sistema de salud del mundo”, aseguró.
Sin embargo, el anuncio no ha estado exento de cuestionamientos. El proyecto surge tras el despido de unos 7,700 trabajadores del sistema sanitario el año pasado, lo que ha generado críticas desde el gremio médico. Especialistas advierten que, aunque la IA puede mejorar la detección temprana y el seguimiento de enfermedades, no sustituye la atención humana ni resuelve las carencias estructurales del sistema.
También han surgido preocupaciones sobre el manejo de datos sensibles. La aplicación, operada en conjunto con Google, tendrá acceso a información médica de los usuarios, lo que plantea interrogantes sobre privacidad y posibles usos indebidos. A esto se suma la falta de detalles públicos sobre los profesionales que atenderán las consultas y sobre el funcionamiento del comité de ética que supervisa el proyecto.
La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia del Gobierno salvadoreño para posicionarse como hub tecnológico en la región. El acuerdo con Google contempla una relación de siete años y una inversión estimada de al menos 500 millones de dólares, aunque gran parte de la información permanece bajo reserva.



