La muerte de Isak Andic, fundador de la cadena de moda Mango, volvió a sacudir a España con un giro judicial de alto impacto. La titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Martorell ordenó este martes prisión provisional eludible bajo fianza de un millón de euros para Jonathan Andic, hijo del empresario, tras declarar como investigado por el fallecimiento de su padre.
El empresario, de 40 años, depositó la cuantía exigida por el juzgado, por lo que quedó en libertad. Sin embargo, la jueza le impuso varias medidas cautelares: retirada del pasaporte, prohibición de salir de España y comparecencias semanales ante el juzgado.
Jonathan Andic declaró durante más de una hora y, según reportes de medios españoles, solo respondió a las preguntas de su abogado, Cristóbal Martell. La causa se mantiene abierta por un presunto delito de homicidio, mientras avanza la investigación sobre las circunstancias en que murió Isak Andic el 14 de diciembre de 2024.
El fundador de Mango falleció tras caer por un barranco de más de 100 metros durante una excursión en la zona de las Cuevas del Salnitre, en Collbató, cerca de Montserrat, Barcelona. En ese momento, Jonathan era el único testigo presencial del hecho, ya que caminaba junto a su padre cuando ocurrió la caída.
En un inicio, la muerte fue tratada como un accidente típico de senderismo. Tras la autopsia preliminar y la primera declaración del hijo del empresario, la causa fue archivada provisionalmente por falta de indicios de criminalidad. Sin embargo, meses después, el caso fue reabierto y los Mossos d’Esquadra comenzaron una segunda fase de investigación.
De acuerdo con las pesquisas, los investigadores habrían detectado contradicciones en las declaraciones de Jonathan Andic y elementos que llevaron a profundizar en otra línea de investigación. Esa nueva etapa culminó este martes con su detención y posterior comparecencia judicial.


