La Academia del Premio Nobel y el Comité Noruego del Nobel emitieron hoy una aclaración pública reafirmando que el Premio Nobel de la Paz no puede transferirse bajo ninguna circunstancia, ni siquiera de forma simbólica, y que tanto la medalla como el diploma y el dinero asociado están permanentemente vinculados al laureado original.
En un comunicado difundido desde Oslo, la institución subrayó que independientemente de quién posea físicamente los símbolos materiales del galardón, el registro oficial reconoce únicamente al premiado como ganador histórico. La decisión del Comité, según aclararon, es definitiva e irrevocable desde el momento en que se anuncia el nombre del laureado y no puede compartirse ni reasignarse a otra persona.
La aclaración se da luego de que la líder opositora venezolana y ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, entregara la semana pasada su medalla al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante un encuentro celebrado en la Casa Blanca en Washington. El gesto fue presentado por la dirigente como un acto de “reconocimiento por el impulso de la diplomacia y la defensa de la libertad y la prosperidad”, enmarcado como mensaje de agradecimiento tras la captura del exdictador venezolano Nicolás Maduro.
Machado, quien recibió el Nobel por su lucha por los derechos humanos y la transición democrática en Venezuela, afirmó que su entrega de la medalla fue un acto simbólico; sin embargo, el comité enfatizó que la identidad del laureado no cambia aunque la medalla, el diploma o el dinero del premio lleguen a manos de terceros.
El Comité Noruego del Nobel también aclaró que no es su función pronunciarse sobre las acciones o participación política de los laureados tras recibir el premio, ya que el reconocimiento se otorga exclusivamente con base en las contribuciones previas al momento de la decisión. Por ello, las declaraciones o gestos posteriores de los premiados son responsabilidad personal de cada uno y no implican una reinterpretación del galardón.
La postura oficial del Nobel respalda que, aunque un laureado pueda conservar, regalar, vender o donar los objetos materiales del premio —como ha ocurrido en casos anteriores de otros galardonados—, el honor del Premio Nobel de la Paz sigue siendo indivisible e histórico, sujeto únicamente al nombre original inscrito por el comité.


