Una exenfermera que cuidó pacientes con cáncer se convirtió en la primera mujer al frente de la Iglesia de Inglaterra. Sarah Mullally, de 63 años, fue investida públicamente como arzobispa de Canterbury este miércoles, marcando un hito histórico para los 100 millones de anglicanos en el mundo.
Mullally, nacida en 1962 cerca de Londres, dejó su carrera en el Servicio Nacional de Salud –donde fue la jefa de enfermería más joven de Inglaterra a los 37– para ordenarse sacerdotisa a los 40. Pasó por obispa en 2015 y ahora lidera la Comunión Anglicana, con un broche de su viejo cinturón de enfermera en su capa ceremonial.
#WATCH : Dame Sarah Mullally has been formally installed as the Archbishop of Canterbury during a historic ceremony at Canterbury Cathedral, becoming the first woman to lead the Church of England.#PrinceWilliam #PrincessKate #KingCharles #RoyalFamily #ArchbishopOfCanterbury… pic.twitter.com/MUwC7CKmEH
— upuknews (@upuknews1) March 25, 2026
Detalles de la ceremonia y desafíos por delante:
Asistieron el príncipe William, la princesa Catherine, el premier Keir Starmer, y líderes del Vaticano y ortodoxos.
Coincidió con la Fiesta de la Anunciación, celebrando a María como modelo de vocación femenina.
Reemplaza a Justin Welby, quien renunció por fallos en escándalos de abusos sexuales en la iglesia.
Mullally hereda tensiones por el rol de mujeres y LGBTQ+, más la lucha contra abusos. “Quiero que todos florezcan en su fe”, prometió, en un rol que expertos llaman “gigantesco” por romper techos de cristal en el cristianismo.


