Una solución sencilla y de baja tecnología puede ayudar a enfriar los hogares.
Mientras una ola de calor sin precedentes azota Francia, algunas tiendas se están quedando sin existencias de un producto sencillo, barato e inesperado: tiza triturada.
Conocido como blanc de Meudon (blanco de Meudon), este producto se utiliza normalmente para fabricar pinturas o como artículo de limpieza.
Sin embargo, ante las temperaturas extremas, hay quienes están utilizando este material calcáreo como remedio casero contra el calor, cubriendo con él las ventanas de escuelas y viviendas particulares.
Al mezclarse con agua y aplicarse sobre el vidrio, forma una capa blanquecina y lechosa que deja pasar parte de la luz pero refleja el calor.
Además, un número creciente de investigaciones sugiere que podría haber una sólida base científica detrás de este truco casero para refrescar los espacios.
Las olas de calor son cada vez más frecuentes e intensas debido al aumento de las temperaturas globales y suponen un peligro especial para la población urbana.
Ventanas blancas
Según los medios franceses, la demanda de blanc de Meudon está provocando desabastecimiento en todo el país, mientras la población se enfrenta a temperaturas superiores a los 40 °C.
Tradicionalmente, el blanc de Meudon se utiliza para blanquear los escaparates de las tiendas durante las reformas o los invernaderos.
Sin embargo, tras difundirse en las redes sociales el truco de pintar las ventanas con esta mezcla de tiza, la demanda del producto se disparó, según informan los periódicos franceses.




