Brasil puso los ojos sobre una nueva frontera petrolera. La estatal Petrobras confirmó el hallazgo de petróleo frente a la costa amazónica, en la llamada Margen Ecuatorial, una zona que el Gobierno considera estratégica y que desde hace años genera una fuerte controversia ambiental.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva viajó este lunes hasta el buque-sonda que realiza los trabajos de exploración, ubicado unos 175 kilómetros mar adentro, al norte de Brasil y frente a la desembocadura del río Amazonas.
“Esto significa soberanía nacional”, afirmó Lula durante la visita. El mandatario, que se encuentra en plena campaña para las elecciones generales de octubre, también lanzó un mensaje sobre la importancia que atribuye al descubrimiento: “Un país que posee petróleo de esta calidad no permitirá que nadie lo toque”.
Hay petróleo, pero falta saber cuánto
El hallazgo fue anunciado por Petrobras el pasado viernes. Sin embargo, todavía es demasiado pronto para conocer el verdadero tamaño del descubrimiento.
Los técnicos continúan analizando el pozo para determinar cuánto petróleo o gas existe, cuál es su calidad y si su extracción sería comercialmente viable.
“Hay petróleo, pero no sabemos cuánto. Estamos realmente optimistas”, explicó la presidenta de Petrobras, Magda Chambriard, durante la visita presidencial.
El Gobierno brasileño tiene grandes expectativas. Lula aspira a que la nueva frontera petrolera pueda convertirse en un descubrimiento comparable, aunque todavía no existen datos que permitan asegurarlo, con el presal encontrado en 2006 frente a las costas de São Paulo.
Actualmente, alrededor del 80 % del suministro petrolero brasileño procede del presal. Brasil ocupa el séptimo puesto entre los mayores productores mundiales y busca seguir escalando posiciones.
Petróleo frente a la Amazonia desata polémica
Pero el proyecto tiene un punto especialmente sensible: su proximidad con ecosistemas de enorme valor ambiental.
La agencia ambiental brasileña, Ibama, autorizó las perforaciones exploratorias en el denominado bloque 59 después de años de estudios, cuestionamientos técnicos y discusiones dentro del propio Gobierno.
Los ambientalistas advierten que una eventual explotación petrolera podría representar una amenaza para la costa amazónica y sus extensas áreas de manglares en caso de producirse un derrame.



