Nicolás Maduro no fue llevado a una cárcel cualquiera. El mandatario venezolano quedó bajo custodia federal en el Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn, el mismo penal donde permanecen detenidos reconocidos capos del narcotráfico internacional y figuras mediáticas de alto perfil, entre ellos el productor musical Sean “Diddy” Combs, así como históricos líderes del crimen organizado.
En este centro penitenciario federal también se encuentran recluidos José Adolfo Macías Villamar, alias Fito, jefe de la organización criminal ecuatoriana Los Choneros; Ismael “El Mayo” Zambada, líder histórico del Cártel de Sinaloa; y Rafael Caro Quintero, fundador del Cártel de Guadalajara.
Todos forman parte de una lista de internos que han convertido al MDC Brooklyn en uno de los penales más vigilados y controvertidos de Estados Unidos.
Maduro llegó este sábado a Nueva York y fue trasladado bajo estrictas medidas de seguridad para quedar bajo custodia federal.
De acuerdo con reportes de medios estadounidenses, el próximo lunes deberá comparecer ante un tribunal del Distrito Sur de Nueva York, en Manhattan, en una audiencia supervisada por el juez federal Alvin K. Hellerstein.
El gobernante venezolano fue acusado formalmente en 2020 y enfrenta cargos por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y delitos relacionados con armas automáticas.
Estas acusaciones fueron ratificadas en una acusación sustitutiva hecha pública recientemente y se basan en una investigación de la DEA que lo vincula con el denominado Cartel de los Soles.
El MDC Brooklyn, ubicado en el barrio de Sunset Park, es la única cárcel federal de Nueva York y alberga a unos 1.200 reclusos, la mayoría en espera de juicio.
El penal ha sido señalado en múltiples ocasiones por sus duras condiciones internas, falta de personal y episodios de violencia.
Los detenidos considerados de alto perfil suelen ser recluidos en la Unidad de Vivienda Especial, conocida como 9-Sur, un área de aislamiento extremo con vigilancia constante y contacto mínimo con el exterior.
Es en este entorno donde ahora permanece Nicolás Maduro, compartiendo prisión con algunos de los nombres más conocidos del crimen organizado y la justicia federal estadounidense.


