El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, condenó este martes 21 de julio las declaraciones de Daniel Ortega, quien anunció que en Nicaragua no se realizarán nuevas elecciones que puedan poner en riesgo la permanencia del oficialismo en el poder.
“La Administración Trump y la comunidad internacional no se quedarán de brazos cruzados mientras la dictadura de Murillo-Ortega profundiza la represión en el país y fabrica inestabilidad que amenaza la seguridad nacional de Estados Unidos”, manifestó Rubio.
El jefe de la diplomacia estadounidense sostuvo que la decisión de eliminar los futuros procesos electorales refleja el temor del Gobierno nicaragüense a someterse nuevamente a la voluntad popular.
“El compromiso de Ortega de abolir las elecciones en Nicaragua demuestra su cobardía y su miedo a la voluntad del pueblo nicaragüense”, agregó.
El Departamento de Estado también difundió un pronunciamiento en el que señaló que Ortega y Rosario Murillo “han abandonado incluso la apariencia de consentimiento popular” e instó a otros países a responder de manera conjunta ante el nuevo endurecimiento político en Nicaragua.
Estados Unidos pide presión internacional
La Embajada de Estados Unidos en Nicaragua respaldó el mensaje de Rubio y afirmó que el anuncio deja al descubierto la naturaleza autoritaria del Gobierno encabezado por Ortega y Murillo.
La representación diplomática recordó que los nicaragüenses tienen derecho a escoger a sus gobernantes mediante elecciones democráticas y pidió a la comunidad internacional demostrar que Managua no puede mantener relaciones normales con otros países mientras desconoce los principios democráticos del continente.
Ortega lanzó su polémica advertencia el domingo 19 de julio, durante un acto en Managua por el aniversario 47 de la Revolución Sandinista.


