La madre de la periodista y presentadora de NBC Savannah Guthrie, Nancy Guthrie, de 84 años, permanece desaparecida desde la noche del 31 de enero tras regresar a su casa en Tucson, Arizona luego de cenar en casa de su hija Annie. Casi una semana después, las autoridades no tienen sospechosos claros ni pistas concluyentes, aunque todo apunta a que fue sacada de su vivienda contra su voluntad.
La investigación, a cargo del sheriff del condado de Pima y del FBI, reveló rastros de sangre en el porche de la casa y fallas inusuales en las cámaras de seguridad y en el sistema que monitoreaba el marcapasos de Nancy. Debido a su delicado estado de salud y a que necesita medicación diaria, los investigadores consideran urgente su localización y creen que no pudo haberse marchado sola.
La familia denunció su ausencia el domingo 1 de febrero, tras no lograr comunicarse con ella. Desde entonces, el caso ha generado una amplia movilización policial y una fuerte atención mediática. El FBI ofreció una recompensa de 50 mil dólares por información que conduzca a la detención de los responsables.
En medio de la incertidumbre, Savannah Guthrie y sus hermanos pidieron públicamente ayuda y reclamaron que cualquier comunicación incluya pruebas de vida. “Nuestra madre es nuestro corazón y nuestro hogar. Su salud y su corazón son frágiles. Vive con dolor constante. No tiene medicamentos. Los necesita para sobrevivir. Los necesita para no sufrir”, ha explicado la periodista, que también ha asegurado que saben de las cartas de rescate enviadas a los medios.
El caso ha alcanzado incluso al presidente de Estados Unidos, quien ordenó el despliegue de recursos federales para apoyar la búsqueda. Mientras tanto, el tiempo avanza y la comunidad mantiene vigilias y llamados para que Nancy Guthrie regrese a casa sana y salva.


