Carmen Teresa Navas, madre del preso político venezolano Víctor Hugo Quero, falleció este domingo tras haber sido hospitalizada recientemente, en medio de una historia marcada por la búsqueda, el silencio oficial y el dolor familiar.
Navas pasó cerca de 16 meses recorriendo cárceles venezolanas para tratar de conocer el paradero de su hijo, detenido el 1 de enero de 2025 en los alrededores de Plaza Venezuela, en Caracas, acusado de terrorismo y traición a la patria. Durante meses, sus familiares denunciaron que no recibieron información clara sobre su ubicación. Medios internacionales han reportado que Quero murió bajo custodia en la cárcel de El Rodeo I, centro penitenciario señalado por sus duras condiciones.
La noticia de su muerte fue reconocida oficialmente mucho después. Según reportes, el Ministerio de Servicios Penitenciarios informó que Quero había fallecido en julio de 2025 por complicaciones respiratorias, aunque su familia no fue notificada oportunamente y el cuerpo habría sido sepultado sin conocimiento de sus allegados.
En los últimos días, Carmen Navas había participado en actos religiosos y protestas de familiares de presos políticos que exigían respuestas, justicia y una amnistía general. Su caso se convirtió en símbolo del drama que viven muchas familias venezolanas que denuncian desapariciones, detenciones arbitrarias y falta de información sobre sus seres queridos.
Antes de morir, Navas dejó una frase que resume el peso de su tragedia: “Me mataron a mi hijo; nunca me dejaron verlo. El dolor de una madre no lo supera nadie”.



