La inteligencia artificial volvió a encender las alarmas globales, esta vez desde la voz de uno de sus principales impulsores. Elon Musk, director de Tesla y SpaceX, advirtió que esta tecnología podría convertirse en “la mayor herramienta de la humanidad o su mayor amenaza”, llegando incluso a señalar que “podría acabar con todos nosotros”.
La declaración se dio durante su testimonio en una audiencia judicial en Oakland, California, relacionada con su disputa contra OpenAI. Allí, Musk insistió en que el desarrollo acelerado de la IA exige cautela, comparando posibles escenarios futuros con visiones opuestas del cine: desde el oscuro destino de Terminator hasta el optimismo tecnológico de Star Trek.
El empresario también cuestionó el rumbo actual de OpenAI, organización que cofundó en 2015 con la idea de desarrollar inteligencia artificial sin fines de lucro y en beneficio de la humanidad. Según Musk, ese objetivo se ha desviado hacia intereses comerciales, algo que considera preocupante dado el impacto potencial de la tecnología.
Durante su intervención, Musk recordó una conversación pasada con Larry Page, en la que el también empresario defendía una visión utópica de la IA. Aquella charla, aseguró, lo dejó inquieto al percibir que los riesgos estaban siendo subestimados.
El magnate fue aún más allá al advertir que la inteligencia artificial podría superar a los humanos en un futuro cercano, un escenario que, según él, “se acerca rápidamente”. No obstante, también dejó abierta una vía de esperanza: la posibilidad de lograr una simbiosis entre humanos y máquinas que permita desarrollar una IA alineada con el bienestar colectivo.
Por su parte, OpenAI ha rechazado las acusaciones de Musk. Su abogado principal, Bill Savitt, sostuvo que la demanda responde a intereses competitivos, señalando que el empresario actualmente rivaliza en el sector tecnológico y que sus críticas forman parte de esa disputa.



