La paz recientemente alcanzada en Gaza se tambalea después de que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ordenara a su ejército reanudar “potentes” ataques en el territorio de inmediato.
El anuncio de la oficina del primer ministro llega después de que el gobierno israelí informara que un ataúd entregado por la milicia islamista de Hamás el lunes no contenía el cadáver de ninguno de los rehenes secuestrados en los ataques del 7 de octubre de 2023 que dieron inicio a la guerra.
Israel acusa a Hamás de una “clara violación” del acuerdo de alto el fuego suscrito hace dos semanas con la mediación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y que contemplaba la entrega de los rehenes vivos y muertos en poder de Hamás y un cese de los ataques del ejército israelí en Gaza.
Hamás aseguró que Israel está “fabricando falsos pretextos como preparación para dar nuevos pasos agresivos” en Gaza.
El grupo armado acusa a Israel de obstruir los esfuerzos para recuperar los cadáveres que han dejado meses de guerra en la Franja y llamó a los mediadores a permitir que los organismos internacionales puedan realizar sus “tareas humanitarias al margen de cálculos políticos y agresivos”.
Un frágil alto el fuego
La primera fase del acuerdo de alto el fuego en Gaza empezó a aplicarse hace apenas tres semanas y debía llevar a la liberación de los rehenes vivos, la entrega a Israel de los restos de los muertos, a cambio de la retirada de las tropas israelíes de extensas zonas de Gaza y la liberación de prisioneros palestinos en cárceles israelíes.
Se trataba de la primera parte del plan de paz para Gaza de Trump, que contiene 20 puntos. Su puesta en marcha debía llevar al aumento de la ayuda humanitaria que reciben los palestinos de Gaza, castigados por dos años de guerra.
El acuerdo fue celebrado poor el presidente Trump como un logro “histórico” que llevaría la “paz a Medio Oriente” y se presentó internacionalmente en una ceremonia en El Cairo a la que asistieron algunos de los principales líderes internacionales.
Pero ahora todo eso parece en entredicho.
El alto el fuego no se ha estabilizado en las pocas semanas que ha estado en vigor.
Fuerzas israelíes han atacado objetivos en Gaza y Hamás no ha entregado los cadáveres de los rehenes; alega dificultades para localizarlos.
Ya hace unos meses, un alto el fuego anterior se derrumbó después de una ola de ataques israelíes en respuesta a lo que Netanyahu describió como “”repetida negativa a liberar" a los rehenes.




