Otro brutal ataque con cuchillo ha vuelto a desatar una violenta oleada de protestas en Reino Unido, en las que familias enteras se vieron obligadas a huir aterrorizadas de sus hogares después de que encapuchados prendieran fuego a viviendas y vehículos en Belfast, la capital de Irlanda del Norte.
Los disturbios comenzaron el martes, después de que un video del atroz ataque ocurrido la noche anterior a un hombre con un cuchillo en plena calle de Belfast, circulara ampliamente por las redes sociales.
En el video puede verse a un hombre arrodillado sobre otro, al que inmoviliza y ataca en la cabeza y el cuello con un cuchillo. Momentos después, varios transeúntes intentan separarlo de su víctima y se enfrentan a palazos hasta que llega la policía.
El acusado del ataque fue presentado este miércoles ante la justicia. Se trata de Hadi Alodid, un refugiado sudanés de 30 años, al que han acusado de intento de asesinato.
La víctima es un hombre de unos 40 años que recibió cuchilladas en los ojos, el cuello y la espalda. Se encuentra hospitalizado en estado grave y perdió un ojo.
El incidente desencadenó una serie de protestas en varias ciudades de Irlanda del Norte además de Belfast, entre ellas Londonderry, Antrim, Newtownabbey, Ballymena y Bangor.
Aunque algunas manifestaciones se desarrollaron de forma pacífica, otras derivaron en incendios de autos y viviendas, incluyendo ataques en barrios de población de origen migrante.
Decenas de familias tuvieron que ser rescatadas por los servicios de emergencia después de que encapuchados prendieran fuego a vehículos y viviendas. / PA MediaLos incendios intencionados afectaron a decenas de vehículos y viviendas, que han convertido varios barrios de la capital norirlandesa en un escenario “apocalíptico”, según la corresponsal de la BBC Sara Girvin.
En Belfast, un grupo de unas 100 personas encapuchadas derribaron puertas a patadas y rompieron ventanas al grito de “¡fuera extranjeros!” en varios puntos de la ciudad, tanto en el este como en el oeste.
Grupos de encapuchados prendieron fuego a automóviles particulares, vehículos policiales y un autobús, y las llamas acabaron afectando a varias viviendas.
“Incendiaron coches en la calle, lo que provocó que mi casa se incendiara, mientras unos hombres enmascarados derribaban las puertas”, le dijo a la BBC un vecino de la calle Lendrick, en el este de Belfast.
Familias enteras tuvieron que ser evacuadas de sus hogares antes de que fueran devorados por el fuego, entre ellos un bebé de dos meses.
La semana pasada, el escándalo en torno de la muerte por apuñalamiento de un joven de 18 años en Southampton, que falleció esposado por la policía mientras pedía ayuda porque no podía respirar, también desató violentas protestas en las que hubo un componente antiinmigración.



