La justicia noruega autorizó a Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera Mette-Marit, a abandonar la prisión de alta seguridad de Ila para continuar bajo arresto domiciliario con una tobillera electrónica.
La decisión del Tribunal del Distrito de Oslo no implica que el joven haya quedado en libertad ni que su condena fuera anulada. Borg Høiby seguirá privado de libertad durante cuatro semanas, pero podrá cumplir la medida preventiva desde su residencia y bajo vigilancia permanente.
El joven fue condenado en junio a cuatro años de prisión por dos delitos de violación y por maltrato contra una expareja. Sus abogados apelaron el fallo, por lo que el proceso judicial todavía no ha concluido y se prevé que una decisión definitiva pueda conocerse en 2027.
La Fiscalía había solicitado que permaneciera recluido al considerar que aún existía riesgo de reincidencia. Sin embargo, el juez aceptó la petición de la defensa y modificó las condiciones de detención. La Fiscalía todavía podrá recurrir esta resolución.
Durante la audiencia, Borg Høiby sostuvo que el riesgo de reincidir era “prácticamente inexistente” y aseguró que no pretende volver a mantener contacto con una de las víctimas involucradas en el proceso.



