El presidente de Colombia, Gustavo Petro, reaccionó con dureza al accidente del avión Hércules C-130 ocurrido en Putumayo, una tragedia que ya deja 66 personas fallecidas y decenas de heridos, convirtiéndose en uno de los siniestros más graves recientes de la Fuerza Aeroespacial Colombiana.
A través de un mensaje publicado en la red social X, el mandatario no solo expresó su dolor por las víctimas, sino que también lanzó fuertes cuestionamientos sobre la compra de la aeronave siniestrada. “Siento mucho dolor por los hijos perdidos, 34 jóvenes muertos por defender a Colombia. En el año 2020 compraron una chatarra y se cayó, vamos a ver ¿por qué?”, escribió Petro.
El jefe de Estado fue más allá y apuntó directamente a posibles irregularidades en los procesos de adquisición de equipos militares, criticando decisiones tomadas en gobiernos anteriores. “Compran pura chatarra corrupta para la guerra”, afirmó, en medio del creciente debate sobre la inversión en defensa y la calidad del armamento adquirido por las Fuerzas Militares.
Ante este escenario, Petro anunció medidas concretas. Ordenó convocar al Consejo Superior de Política Fiscal (Confis) y al Consejo Nacional de Política Económica y Social (Conpes) para revisar los procesos de compra de armamento, una solicitud que, según indicó, había planteado desde hace más de un año.
Además, hizo énfasis en la necesidad de transparencia en estas adquisiciones. “Ningún general debe tomar un peso de comisión por la compra de armas para defender el pueblo”, sentenció.
El accidente ocurrió la mañana del 23 de marzo en el municipio de Puerto Leguízamo, cuando la aeronave se precipitó a tierra poco después de despegar. Las autoridades confirmaron que, además de los fallecidos, decenas de heridos fueron trasladados a distintos centros médicos: 48 al Hospital Militar en Bogotá, 12 al hospital María Inmaculada de Florencia y otros permanecen bajo atención en el dispensario local.



