El presidente de Rusia, Vladímir Putin, lanzó este miércoles una propuesta inesperada: invitó a su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, a celebrar en Moscú la reunión bilateral que Kiev viene reclamando desde hace meses. Sin embargo, el mandatario ruso no mostró ninguna intención de ceder en sus posiciones sobre la invasión iniciada en febrero de 2022.
“Si Zelenski está listo, que venga a Moscú”, declaró Putin durante una rueda de prensa, en la que dejó claro que el encuentro dependería exclusivamente de la disposición del presidente ucraniano.
Putin ha comparecido ante los medios desde China, desde donde ha reiterado que “sigue en pie” una invitación para que el propio Trump visite Moscú, pese a que ha admitido también que no existe ningún tipo de plan al respecto.
En su comparecencia, Putin reconoció además que la iniciativa tuvo un empuje externo. Aseguró que el propio presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le solicitó expresamente que aceptara la cita bilateral, que en teoría debería haberse concretado en un plazo de dos semanas.
En cuanto al conflicto en sí, el mandatario ruso ve margen para ponerle fin y llegar a “una solución aceptable” si prevalece “el sentido común”, aunque sobre el terreno, ha apuntado, son las Fuerzas Armadas de Rusia las que tienen la iniciativa y “avanzan en todas direcciones”. La parte ucraniana, ha afirmado, se limita a “tapar huecos”.
En respuesta a Putin, el ministro de Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha, calificó de inaceptable la propuesta. “Ahora mismo, al menos siete países están dispuestos a ser anfitriones de una reunión entre los líderes de Ucrania y Rusia para poner fin a la guerra”, escribió en XSybiha, que recordó que Austria, el Vaticano, Suiza, Turquía y tres países del Golfo se han ofrecido para organizar el encuentro.
Sybihaha calificado estas opciones de “serias” y ha reafirmado la disponibilidad de Zelensky de que la reunión tenga lugar en cualquier momento en cualquiera de estos lugares.



