El régimen de Nicaragua ordenó la impresión del retrato de un nieto del presidente Daniel Ortega y de la vicepresidenta Rosario Murillo en un billete de la Lotería Nacional correspondiente al sorteo número 2261, que se realizará el próximo 6 de enero. La imagen del niño aparece junto a los símbolos oficiales de la Lotería Nacional, una institución pública del Estado.
El sorteo tendrá un premio mayor de 12 millones de córdobas, equivalentes a unos 330 mil dólares, según el tipo de cambio oficial.
El niño es Camilo Noé Daniel Salas Ortega, hijo de Camila Ortega Murillo y de Noé Salas Cisneros, y uno de los 23 nietos conocidos de la pareja presidencial, entre biológicos y adoptivos. Desde finales de 2023, su imagen ha comenzado a aparecer de manera progresiva en actividades públicas y en la propaganda oficialista, donde su figura es presentada con frecuencia como símbolo de afecto familiar.
Su primera aparición pública destacada ocurrió en diciembre de 2023, durante la celebración de la Purísima Concepción de María. En ese acto, Daniel Ortega cargó al niño —que entonces era un bebé— y lo besó en la mejilla, mientras Rosario Murillo celebraba la escena. Los padres del menor también estuvieron presentes.
El 2 de junio de 2024, Camilo Noé fue bautizado en la Iglesia San Judas Tadeo, en Managua, en una ceremonia que tuvo características de acto oficial. El régimen emitió un comunicado institucional para saludar el bautizo, el cual fue distribuido a entidades del Estado, funcionarios y medios de comunicación afines, acompañado de referencias directas al evento y fotografías publicadas en páginas oficiales.
A partir de septiembre de 2024, la presencia del niño en actos oficiales se volvió más frecuente. El 14 de ese mes asistió a la conmemoración de la batalla de San Jacinto, realizada en la Avenida Bolívar a Chávez, donde apareció vestido con ropa típica. Posteriormente, volvió a ser mostrado en actividades por el aniversario de fundación del Ministerio del Interior y de la Policía Nacional.
En estos eventos, el menor suele aparecer en momentos destacados y fotografías oficiales, generalmente en brazos de sus abuelos, reforzando su exposición pública dentro de la narrativa y simbología promovida por el régimen.



