La ministra del Interior del Reino Unido, Shabana Mahmood, ha anunciado la creación de un nuevo Servicio Nacional de Policía (NPS), descrito como un “FBI británico”, en el marco de una de las reformas más importantes del sistema policial británico en dos siglos”.
El objetivo central de este nuevo cuerpo es modernizar la Policía británica para hacer frente a las nuevas formas de delincuencia que amenazan al país, como el fraude, el terrorismo, el crimen organizado, el abuso en línea y otros delitos complejos modernos.
“La delincuencia está cambiando, pero la Policía no ha seguido el ritmo”, advirtió Mahmood en un video publicado en sus redes sociales, en el que explicó que en los próximos días el Ejecutivo presentará un modelo completamente nuevo de actuación policial que combine la seguridad comunitaria con la lucha contra la delincuencia nacional.
El NPS unificará funciones actualmente dispersas entre varias agencias y unidades especializadas —como la Agencia Nacional contra el Crimen y las unidades regionales contra el crimen organizado— en una organización única dotada de tecnología de última generación para rastrear y capturar criminales peligrosos, así como de “talento de clase mundial”.
Según informan medios británicos, este nuevo servicio será liderado por un comisionado de policía nacional, que se convertirá en el máximo responsable policial del país y asumirá la competencia sobre los delitos más relevantes a nivel nacional —incluidos terrorismo, fraude y crimen organizado— dejando a las fuerzas locales centrarse en la “epidemia de delincuencia cotidiana”.
El Gobierno británico considera esta iniciativa como una respuesta necesaria ante la evolución de la criminalidad en el siglo XXI, al tiempo que promete reforzar la seguridad y protección de comunidades de todo el país mediante una policía más eficaz y adaptada a los retos contemporáneos.


