El hijo mayor y heredero del sah iraní depuesto en 1979, Reza Pahlavi, pidió este domingo a los funcionarios que aún permanecen en el régimen de los ayatolás que se “rindan” y le “declaren su lealtad” para encabezar una transición política en Irán.
En un video y un extenso comunicado difundido a través de la red social X, el también hijo de Mohammad Reza Pahlavi —quien reinó entre 1941 y 1979 hasta ser derrocado por la Revolución Islámica— aseguró que la República Islámica “está dando sus últimos suspiros” tras la muerte del líder supremo Ali Khamenei, ocurrida luego de ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel.
“Mi mensaje a los funcionarios que quedan en esta república del terror es el siguiente: Ríndanse a la nación iraní. Declaren su lealtad a mi programa y al sistema de transición. Y entreguen el gobierno sin más derramamiento de sangre”, afirmó Pahlavi, quien reside en Estados Unidos desde el exilio de su familia.
El heredero del trono sostuvo que cualquier intento de los sectores remanentes del poder por designar a un sucesor de Khamenei “está condenado al fracaso”. “Quienquiera que pongan en su lugar no solo carecerá de legitimidad, sino que también será cómplice de los crímenes de este régimen”, escribió.
En un editorial publicado el sábado en The Washington Post, Pahlavi ya había adelantado su intención de desempeñar un papel central en un eventual proceso de transición. Según explicó, su plan contempla la redacción de una nueva Constitución que sería sometida a referéndum, seguida de elecciones libres bajo supervisión internacional.
El opositor llamó además a los ciudadanos dentro de Irán a manifestar su respaldo al derrocamiento de la República Islámica mediante “cánticos nocturnos”, sin poner en riesgo su seguridad. “Mi poder proviene de su poder y de su apoyo”, subrayó, al tiempo que advirtió que “el momento de una presencia masiva y decisiva en las calles está muy cerca”.
A los iraníes en el extranjero les pidió “redoblar sus esfuerzos” para exigir la caída total del régimen, mientras que a las fuerzas policiales y de seguridad las instó a utilizar sus armas “para proteger a los iraníes de los mercenarios” que, según dijo, defienden a los ayatolás.
“Nos esperan días delicados. Juntos recorreremos el camino hacia la victoria. Y derrocaremos a la República Islámica”, concluyó.


