Este lunes, 27 de enero de 2025, el mundo conmemora el 80 aniversario de la liberación del campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau, donde más de un millón de personas, principalmente judíos, fueron asesinados por el régimen nazi. Este evento se marca con cientos de actos conmemorativos que subrayan la importancia de enfrentar el antisemitismo y honrar a las víctimas del Holocausto.
El canciller alemán, Olaf Scholz, ha enfatizado la “gran responsabilidad” de Alemania para “mantener viva la memoria” de los horrores ocurridos en estos campos durante la Segunda Guerra Mundial. Scholz ha expresado su preocupación por el aumento del antisemitismo y la normalización de estos sentimientos en la sociedad actual, especialmente a través de las redes sociales. Durante un encuentro con comunidades judías, destacó que la responsabilidad de recordar no terminará nunca y que las historias del Holocausto son tanto históricas como personales.
Los actos conmemorativos se centran en la liberación del campo por el Ejército Rojo y en la necesidad de construir comunidades “libres de odio”. El presidente polaco, Andrzej Duda, ha recordado que Polonia es ahora un “refugio seguro para los judíos”, mientras que Volker Turk, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, advirtió sobre el resurgimiento del odio y la violencia contra los judíos en todo el mundo.
Entre los sobrevivientes, Margot Friedlander, quien perdió a su familia en Auschwitz, recordó que el tiempo no ha borrado su experiencia. Ella y otros supervivientes subrayaron la importancia de compartir sus testimonios para educar a las nuevas generaciones sobre los peligros del extremismo y la deshumanización.
Auschwitz, inaugurado en 1940, se convirtió en el mayor centro de exterminio durante el Holocausto. De aproximadamente 1.3 millones de personas deportadas al campo, se estima que 1.1 millones fueron asesinadas, muchas en cámaras de gas. La liberación del campo ocurrió en un contexto crítico, ya que los nazis habían comenzado a evacuar prisioneros hacia otros campos antes del avance soviético.
Este aniversario es significativo no solo por recordar el pasado, sino también por reflexionar sobre cómo evitar que tales atrocidades se repitan en el futuro.


