Una de las formaciones naturales más reconocibles de la costa sur de la Isla Grande de Hawái desapareció tras siglos enfrentándose a la fuerza del océano.
El arco marino Hōlei, una enorme estructura natural que se elevaba aproximadamente 27 metros, se derrumbó sobre el océano Pacífico, según confirmó el servicio de parques local.
La formación estaba ubicada en el Parque Nacional de los Volcanes de Hawái, en una zona de escarpados acantilados de la Isla Grande, considerada la más grande y geológicamente más joven del archipiélago hawaiano.
De acuerdo con el Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos (NPS), el arco se había formado hace alrededor de 550 años como resultado de la intensa actividad volcánica que ha moldeado esta región.
Su origen se remontaba a una antigua colada de lava que llegó hasta la costa durante una erupción. La interacción de la roca volcánica con los acantilados y la posterior acción erosiva del mar terminaron dando forma a la gigantesca bóveda.
Con el paso de los siglos, el oleaje y otros procesos naturales continuaron desgastando la estructura hasta provocar finalmente su desplome.
Durante años, Hōlei fue un destacado punto de referencia del parque y una de las maravillas geológicas que podían contemplar quienes recorrían esta zona volcánica frente al Pacífico.
Su desaparición también pone de manifiesto que el paisaje de Hawái permanece en constante transformación debido a la combinación de actividad volcánica, erosión y la fuerza del océano.



