El gigante de la moda rápida Shein anunció este miércoles un giro histórico en su estrategia: tras más de una década operando solo en internet, abrirá sus primeras tiendas físicas permanentes en el mundo, y lo hará en Francia.
La primera inauguración está prevista para noviembre en los grandes almacenes BHV Marais de París, uno de los epicentros comerciales más emblemáticos de la capital. Luego, la marca extenderá su presencia a Dijon, Reims, Grenoble, Angers y Limoges. En total, serán seis aperturas progresivas que, según la empresa, generarán unos 200 empleos directos e indirectos.
“Shein no presentó la iniciativa como un simple lanzamiento, sino como un compromiso para revitalizar los centros urbanos franceses, restaurar grandes almacenes y fomentar la moda local”, señaló la compañía en un comunicado oficial.
Fundada en China en 2012 y con sede en Singapur, Shein se ha convertido en un fenómeno global gracias a su catálogo masivo, precios ultracompetitivos y agresivas campañas de marketing. Solo en 2022 registró una facturación de 23 mil millones de dólares (unos 20 mil millones de euros) y cuenta con 16 mil empleados en el mundo.
No obstante, el gigante de la moda rápida carga con polémicas que ensombrecen su crecimiento: enfrenta críticas por la contaminación ambiental asociada a la sobreproducción textil y está bajo la lupa por las condiciones laborales de sus proveedores.
Con esta apuesta por el comercio físico, Shein busca reforzar su imagen en Europa, al tiempo que abre un nuevo capítulo en la guerra del retail entre la moda digital y las tiendas tradicionales.


