Un incendio de enormes proporciones arrasó este miércoles un complejo de viviendas públicas de gran altura en Hong Kong, dejando al menos 83 muertos y convirtiéndose en el siniestro más letal que golpea a la ciudad en más de seis décadas.
La emergencia obligó a evacuar a miles de residentes, quienes ahora permanecen en refugios temporales habilitados por las autoridades. Más de 250 personas continúan desaparecidas, mientras los equipos de búsqueda avanzan entre estructuras calcinadas y pisos aún humeantes.
Las imágenes difundidas por medios locales mostraban varios edificios de gran altura todavía envueltos en llamas, con una columna de humo negro que se elevaba sobre el horizonte y podía verse desde distintos puntos del territorio chino.
La policía confirmó la detención de tres hombres, señalados como sospechosos de homicidio involuntario en relación con el siniestro. De forma paralela, se abrió una investigación oficial para esclarecer qué ocurrió dentro del complejo y qué originó el fuego.
El presidente de China, Xi Jinping, expresó sus condolencias a las familias afectadas y destacó la muerte de un bombero que perdió la vida mientras intentaba contener las llamas, según medios estatales.
Hasta el momento, la causa del incendio sigue siendo un misterio. Las autoridades pidieron paciencia a la población mientras los peritos trabajan entre las ruinas para determinar cómo inició una tragedia que hoy enluta a Hong Kong y deja un sombrío precedente en la región.



