El Tribunal Supremo de Estados Unidos asestó este martes un revés a una de las principales políticas migratorias del presidente Donald Trump al rechazar su intento de eliminar, mediante decreto, la ciudadanía automática para los niños nacidos en territorio estadounidense de padres inmigrantes sin residencia permanente o con estatus temporal.
Con una votación de seis magistrados contra tres, la máxima corte concluyó que la orden ejecutiva firmada por Trump el 20 de enero de 2025, durante su primer día de regreso a la Casa Blanca, no se ajusta a la Constitución de Estados Unidos.
El decreto buscaba impedir que el Gobierno federal reconociera como ciudadanos estadounidenses a los hijos nacidos en el país cuando sus padres fueran inmigrantes indocumentados o permanecieran legalmente con visas temporales, como estudiantes, trabajadores, turistas u otros permisos provisionales.
En su decisión, el Supremo sostuvo que la Decimocuarta Enmienda, vigente desde hace 150 años, garantiza la ciudadanía a toda persona nacida en Estados Unidos y sujeta a la jurisdicción del país, sin establecer requisitos relacionados con el estatus migratorio de sus padres.
De haberse aprobado el decreto, se estima que alrededor de 260 mil bebés nacidos cada año en Estados Unidos habrían quedado sin acceso automático a la ciudadanía estadounidense. Organizaciones especializadas calculan además que en el país viven cerca de 14 millones de inmigrantes indocumentados.
Con este fallo, el Tribunal Supremo mantiene vigente el principio constitucional conocido como derecho de ciudadanía por nacimiento, uno de los pilares del sistema jurídico estadounidense desde la aprobación de la Decimocuarta Enmienda tras la Guerra Civil.


