Una tarde que prometía ser de paseo terminó en tragedia en el corazón de Lisboa. Al menos 15 personas perdieron la vida y otras 18 resultaron heridas, entre ellas dos ciudadanos españoles, luego de que el famoso Elevador da Glória descarrilara en pleno centro histórico de la capital portuguesa.
El accidente se registró pasada la media tarde, cuando el funicular, que conecta la plaza dos Restauradores con el mirador de São Pedro de Alcântara, se precipitó cuesta abajo tras la rotura de un cable de seguridad. El vehículo turístico, con capacidad para 42 pasajeros, impactó contra un edificio y volcó, quedando completamente destrozado.
Emergencia y caos en el Bairro Alto
Los bomberos recibieron la alerta a las 18:08 horas y desplegaron un amplio operativo con más de 70 efectivos, policías, ambulancias y dos decenas de vehículos de rescate. Decenas de turistas y viandantes se agolparon en la zona, mientras los equipos trabajaban durante horas para liberar a las víctimas atrapadas entre hierros retorcidos y escombros.
Las autoridades confirmaron que cinco de los heridos están en estado grave, entre ellos un niño de 13 años. En el Hospital San José se reportó el caso de un menor alemán que sobrevivió, aunque su madre, embarazada, se encuentra en estado crítico y su padre falleció en el siniestro.
Causas bajo investigación
Según medios locales, la causa más probable fue la rotura del cable de seguridad del sistema eléctrico que tracciona las dos cabinas del funicular. Trabajadores de la empresa operadora Carris habían denunciado fallas de mantenimiento a la contratista MAIN.
No obstante, Carris aseguró en un comunicado que “todos los protocolos fueron cumplidos de manera escrupulosa”, destacando que el mantenimiento general se realizó en 2022 y que se cumplen las revisiones periódicas semanales, mensuales y diarias.
Un icono turístico marcado por la tragedia
El Elevador da Glória es uno de los principales atractivos turísticos de Lisboa y transporta diariamente a cientos de visitantes entre el centro y el Bairro Alto. Hoy, su nombre queda asociado a uno de los peores accidentes de transporte que recuerda la capital lusa.



