A cinco semanas de las elecciones generales en Perú, tres figuras con trayectorias y visiones políticas muy distintas encabezan las encuestas para asumir la presidencia del país sudamericano.
Se trata de Rafael López Aliaga, Keiko Fujimori y Alfonso López Chau, un empresario, una política con larga experiencia electoral y un académico que ha ganado notoriedad en el debate público reciente. Cada uno representa corrientes distintas en un escenario político marcado por la polarización y el desgaste institucional que ha vivido Perú en los últimos años.
Rafael López Aliaga, empresario y líder político identificado con sectores conservadores, ha generado controversia por declaraciones públicas en las que ha deseado la muerte a sus adversarios políticos. Sus críticas al sistema político tradicional y su discurso confrontativo lo han convertido en una figura que despierta tanto respaldo como rechazo.
Por su parte, Keiko Fujimori vuelve a posicionarse como una de las principales aspirantes al poder. La hija del expresidente Alberto Fujimori ha participado en varias contiendas presidenciales y promete estabilidad para el país en medio de la crisis política. Sin embargo, sus detractores la señalan como una de las figuras que ha contribuido a la inestabilidad institucional que ha marcado la última década en Perú.
El tercer nombre que aparece con fuerza en las encuestas es Alfonso López Chau, economista y académico que ha sido catalogado por sus críticos como un candidato cercano a posiciones de izquierda o incluso comunistas, una etiqueta que él y sus seguidores rechazan.
Con apenas cinco semanas por delante antes de los comicios, el escenario político peruano se perfila como una disputa intensa entre modelos políticos distintos, en medio de un electorado que busca estabilidad tras años de crisis.


