El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su Gobierno mantiene conversaciones con el régimen de Cuba y afirmó que “muy pronto” podría alcanzarse un acuerdo entre ambas naciones, aunque aclaró que la prioridad actual de Washington se centra en el conflicto con Irán.
“Cuba también quiere llegar a un acuerdo, y creo que muy pronto llegaremos a un acuerdo o haremos lo que sea necesario”, expresó el mandatario estadounidense al referirse a los contactos diplomáticos en curso entre ambos gobiernos. Trump añadió que las conversaciones existen, pero indicó que su administración abordará primero la situación con Irán antes de avanzar plenamente en las negociaciones con la isla.
Las declaraciones se producen en medio de una etapa de fuerte tensión bilateral. En enero, Estados Unidos impuso un bloqueo petrolero a Cuba que cortó los suministros de crudo provenientes de Venezuela, lo que agravó la crisis energética que atraviesa el país caribeño. Posteriormente, Washington también anunció aranceles contra países que suministren petróleo a la isla.
En semanas recientes, Trump ha endurecido su discurso contra el Gobierno cubano, llegando incluso a advertir que Estados Unidos podría tomar control de la isla de forma “amistosa” o mediante otras acciones si no se alcanzaba un entendimiento.
Desde La Habana, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel confirmó que funcionarios de ambos países han sostenido contactos para explorar posibles soluciones a las diferencias existentes entre las dos naciones. Según explicó, el objetivo de estas conversaciones es identificar los principales problemas bilaterales, evaluar la voluntad de las partes y buscar áreas de cooperación.
El líder cubano también señaló que los intercambios se encuentran en una fase inicial y se desarrollan con discreción, ya que se trata de procesos diplomáticos que suelen prolongarse en el tiempo.
El mandatario cubano reiteró que el propósito del diálogo es encontrar soluciones a los problemas bilaterales y explorar áreas de cooperación que permitan garantizar la seguridad y la estabilidad tanto de Estados Unidos y Cuba como de la región de América Latina y el Caribe.


