Donald Trump volvió a lanzar duras críticas contra Meghan Markle al referirse al regreso de la duquesa y el príncipe Harry al Reino Unido, seis años después de que la pareja se instalara en Estados Unidos tras apartarse de sus funciones dentro de la familia real británica.
Durante una rueda de prensa celebrada en el Despacho Oval de la Casa Blanca, el presidente estadounidense fue consultado sobre la decisión de los duques de Sussex de volver a territorio británico. “Me alegro por ello”, respondió Trump, antes de dejar clara su opinión sobre la pareja: “Nunca fui su fan”.
El mandatario aprovechó la ocasión para destacar que mantuvo una “muy buena relación” con la fallecida reina Isabel II y aseguró que actualmente también tiene una buena relación con el rey Carlos III.
Sin embargo, sus palabras más fuertes estuvieron dirigidas nuevamente contra Meghan Markle. “No me gustó cómo actuó ella, me pareció que fue tremendamente irrespetuosa con la reina y con el rey Carlos”, manifestó ante los periodistas.
Trump fue todavía más lejos al cuestionar la decisión de la familia real de recibir nuevamente a la pareja en el Reino Unido. “Si yo fuera la familia real, no los habría aceptado de vuelta”, sentenció.
Una larga historia de desencuentros
Las diferencias entre Trump y Meghan no son nuevas. En 2019, el republicano ya había protagonizado una polémica al referirse a ella como “desagradable”, luego de conocerse unas declaraciones que Markle había realizado en 2016, antes de casarse con Harry, en las que calificaba al político de “divisivo” y “misógino”.
Los ataques continuaron con el paso de los años. En 2025, en medio de especulaciones sobre una posible deportación del príncipe Harry de Estados Unidos, Trump descartó tomar esa medida y aseguró que había que “dejarlo en paz”, pues, según dijo entonces, ya tenía “suficientes problemas con su esposa”, a quien calificó de “terrible”.



